Vacía, completamente.
Así quede.
Y de repente, volví a sonreír.
Sí se puede, Dios, sí se puede.
Porque me lo propuse, y salí adelante.
Y ahora estoy felíz.
Llena de gente a mi alrededor,
gente que festeja y llora conmigo,
gente que me alienta a seguir, y seguir.
Y a vos, te dejé en el pasado.
Pero no voy a negarte, que por las noches, aún te recuerdo.